El Moa es un ave extinta que pertenecía a la familia de las ratites, un grupo de aves que incluye a las avestruces, emúes y casuarios. A diferencia de estas aves, el Moa no podía volar a pesar de tener alas. En este artículo, exploraremos más a fondo las características y la historia de esta maravilloso ave.
Etimología y Descripción del Moa
La palabra moa es un término polinesio que se utilizaba para describir a las aves domésticas. Sin embargo, el nombre no era común entre los Māori, ya que el Moa estaba extinto desde hacía mucho tiempo. Los primeros registros del nombre fueron hechos por los misioneros William Williams y William Colenso en enero de 183Colenso especuló que estas aves podrían haber sido parecidas a gallinas gigantes. En 1912, el jefe Māori Urupeni Pūhara afirmó que el nombre tradicional del Moa era te kura (el pájaro rojo).
El esqueleto del Moa solía ser reconstruido en posición vertical para crear una impresionante altura, pero análisis de sus articulaciones vertebrales indican que probablemente llevaban la cabeza hacia adelante, de manera similar a un kiwi. Esto les permitía pastar en vegetación baja, pero también levantar la cabeza para alimentarse de los árboles cuando era necesario. No se sabe a ciencia cierta cómo sonaba el Moa, pero se ha podido inferir algo de su llamado a través de evidencia fósil. El Moa tenía una tráquea soportada por numerosos anillos óseos conocidos como anillos traqueales. La elongación de la tráquea en algunas especies de Moa indican que su tráquea podía llegar a medir hasta 1 metro de longitud y formaba un gran bucle dentro de la cavidad corporal. Esta característica está asociada con vocalizaciones resonantes que podían viajar grandes distancias.
Relaciones Evolutivas del Moa
Los parientes más cercanos del Moa son unas aves pequeñas terrestres de América del Sur llamadas tinamúes, las cuales sí pueden volar. Anteriormente, se pensaba que el kiwi, el emú australiano y el casuario eran los parientes más cercanos del Moa. Aunque se describieron docenas de especies en los siglos XIX y XX, muchas resultaron ser sinónimos basados en esqueletos parciales. Actualmente, se reconocen formalmente 11 especies de Moa, aunque estudios recientes utilizando ADN antiguo recuperado de huesos en colecciones de museos sugieren que existen linajes distintos dentro de algunas de estas especies.
Un factor que ha causado mucha confusión en la taxonomía del Moa es la variación intraespecífica de tamaños de huesos, entre los períodos glaciales e interglaciales, así como la evidente dimorfismo sexual en varias especies. La especie Dinornis parece haber tenido el dimorfismo sexual más pronunciado, con las hembras siendo hasta un 150% más altas y un 280% más pesadas que los machos, lo que llevó a clasificarlas como especies separadas hasta el año 200Un estudio de 2009 demostró que Euryapteryx curtus y E. gravis eran sinónimos, y un estudio de 2010 explicó las diferencias de tamaño entre ellos como dimorfismo sexual. Además, un estudio morfológico de 2012 los interpretó como subespecies. Análisis de ADN antiguo han determinado que existieron varias líneas evolutivas crípticas en varios géneros de Moa, las cuales eventualmente podrían ser clasificadas como especies o subespecies.
Distribución y Hábitat del Moa
El análisis de los huesos fósiles de Moa ha proporcionado datos detallados sobre las preferencias de hábitat de cada especie de Moa, revelando fauna de Moa distintivas en diferentes regiones. En la Isla Sur de Nueva Zelanda, se identificaron dos faunas principales: la fauna de los bosques de haya de la costa oeste de alta precipitación, que incluía a Anomalopteryx didiformis (Moa arbusto) y Dinornis robustus (Moa gigante de la Isla Sur), y la fauna de los bosques secos de la costa este de los Alpes del Sur, que incluía a Pachyornis elephantopus (Moa de pie pesado), Euryapteryx gravis, Emeus crassus y Dinornis robustus. En la Isla Norte, se sabe menos sobre las paleofaunas de Moa debido a la escasez de sitios fósiles en comparación con la Isla Sur, pero el patrón básico de relación hábitat-Moa era similar. Las especies de Moa presentes en la Isla Norte (Dinornis novaezealandiae y Anomalopteryx didiformis) tendían a dominar en hábitats de bosques de alta precipitación, mientras que las otras especies de Moa (Euryapteryx gravis, E. curtus y Pachyornis geranoides) tendían a habitar hábitats de bosques secos y arbustales.
Comportamiento y Ecología del Moa
Antes de la llegada de los humanos, el Moa habitaba en bosques que actualmente no existen debido a la deforestación y otros cambios en el medio ambiente. Estudios de vegetación seca acumulada en el período del Holoceno medio-tardío, antes de la presencia humana, sugieren la existencia de un ecosistema de bosques de Sophora microphylla o Kōwai en Central Otago, que fue utilizado y posiblemente mantenido por el Moa para nidificar y alimentarse. Tanto los bosques como el Moa ya no existían cuando los colonizadores europeos llegaron a la zona en la década de 1850.
En cuanto a la relación del Moa con los humanos, esta ave fue cazada por los Māori, como lo demuestran ilustraciones en tarjetas de colección alemanas de principios del siglo XX. También ha sido objeto de poemas, como the skeleton of the great moa in the canterbury museum, christchurch de Allen Curnow.
El Moa es un ejemplo maravilloso de un ave que tenía alas pero no podía volar. Su historia y características únicas nos brindan una visión interesante de la evolución y la diversidad de las aves. Aunque el Moa está extinto, su legado vive en los registros fósiles y en el conocimiento que hemos adquirido sobre esta increíble especie.
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